
A partir de nuestra experiencia en medios empresariales, hemos decidido fomentar un espacio dedicado exclusivamente al tratamiento del stress, ese “nuevo síntoma”, esa patología tan extendida en las últimas décadas en nuestras sociedades.
Cuando una persona trabaja a un cien por ciento, las ansiedades, los choques, las emociones negativas propias de cualquier entorno laboral, producirán perturbaciones individuales y grupales, de manera inevitable. Resultará muy arduo armonizar la unidad alma-cuerpo, ya que no podremos oír lo que necesitamos. Eso hará que nos sintamos frustrados progresivamente, lo que llevará a un encierro anímico: las relaciones personales –sobre todo laborales-, tenderán a empobrecerse, al igual que nuestras tareas cotidianas en los ámbitos de trabajo.
¿Qué puede producir el stress?
El stress impide que el cuerpo esté a la altura del desarrollo normal de flujo energético que tenemos incorporado desde que nacemos. Porque no escuchamos lo que nuestro cuerpo necesita, estaremos más expuestos a dolencias físicas (migrañas, dolores de espalda, gastritis, colon irritable, etc.) y psíquicas (depresión, insomnio, ansiedad, ataques de pánico, etc.).
Nuestra propuesta:
El objetivo es lograr que la persona que padece stress aquiete aquellas ansiedades que impiden el correcto desarrollo laboral. Para que desde su centro pueda vivir con más tranquilidad y relajación, e incremente así sus relaciones interpersonales. Lo que mejorará consecuentemente su propio rendimiento laboral.
Las opciones que proponemos incluyen: Sanación Pránica, Shiatsu en silla ergonómica, enseñanza de respiración correcta (ayuda significativamente a calmar ansiedades y tomar un contacto más realista con la realidad) y práctica de la misma con visualizaciones, meditaciones y danzaterapia para la integración de los compañeros, y un mayor desarrollo de la creatividad.

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